Mara del Mar · Con Todo Lo Vivido
Genio y Figura
Letra de Genio y Figura, canción de Mara del Mar sobre el recuerdo, el sentido del humor, la inteligencia y la huella de quien permanece.
Letra
Él nunca tuvo amigos, tuvo hermanos.
Él nunca tuvo títulos
Colgados detrás de una pared,
La escuela se acabó demasiado pronto,
Pero él nunca dejó de aprender.
Leía todo lo que caía en sus manos,
Escribía con bastante más dificultad,
Pero ponías un problema delante
Y ya sabía por dónde iba a acabar.
Veía tres curvas más allá del camino
Cuando nosotros veíamos una o dos,
Y cuando todos decíamos: “qué exagerado”,
El tiempo terminaba dándole la razón.
Genio y figura,
Así eras tú,
Con esa forma de mirar el mundo
Desde un lugar con un poco más de luz.
Genio y figura,
Sentido común
Del que, curiosamente,
Es el menos común.
Cuarenta y cinco años tras una barra
Te dieron un máster en humanidad,
Viste pasar amores y derrotas,
Mentiras, traiciones y lealtad.
Y en casa acabamos acostumbrándonos
A preguntarte antes de decidir,
Porque tenías esa extraña puntería
Para ver lo que aún no estaba allí.
Un consejo tuyo podía molestarnos…
Y seis meses después:
“tenía razón”.
Genio y figura,
Así eras tú,
Con esa forma de mirar el mundo
Desde un lugar con un poco más de luz.
Genio y figura,
Sentido común
Del que, curiosamente,
Es el menos común.
Pintabas lo que no escribías,
Dejabas parte de ti sobre el mantel,
En paisajes, luces y figuras
Que hoy nos siguen hablando sin saber.
Quizá la vida no te dio el camino
Que una mente como aquella pudo andar,
Pero nadie pudo quitarte el talento
Ni esa manera tuya de imaginar.
Y luego estaba tu especialidad:
Reírte.
De los problemas.
De nosotros.
De ti.
Encontrarle un agujero al drama
Por donde pudiera entrar algo de aire.
Hacer una broma
Justo cuando nadie sabía
Si estaba permitido reír.
Recordarnos
Que mientras hubiera vida
Todavía quedaba algo que celebrar.
Genio y figura,
Hasta el final,
Con esa inteligencia indomable
Y aquellas ganas tuyas de bromear.
Fuiste consejo,
Fuiste refugio,
Fuiste el que sabía mirar.
Y dejaste tantos pedazos tuyos
Que es difícil saber dónde acabas ya:
En un cuadro,
En una frase,
En nuestra forma de pensar.
Y ahora tus cuadros siguen en las paredes,
Tus bromas siguen apareciendo al hablar,
Así que no voy a decirte adiós.
Tú, que siempre veías
Un poco más allá que los demás,
Seguro que ya sabías
Que al final del camino
Volveríamos a estar juntos.
Él nunca tuvo títulos
Colgados detrás de una pared,
La escuela se acabó demasiado pronto,
Pero él nunca dejó de aprender.
Leía todo lo que caía en sus manos,
Escribía con bastante más dificultad,
Pero ponías un problema delante
Y ya sabía por dónde iba a acabar.
Veía tres curvas más allá del camino
Cuando nosotros veíamos una o dos,
Y cuando todos decíamos: “qué exagerado”,
El tiempo terminaba dándole la razón.
Genio y figura,
Así eras tú,
Con esa forma de mirar el mundo
Desde un lugar con un poco más de luz.
Genio y figura,
Sentido común
Del que, curiosamente,
Es el menos común.
Cuarenta y cinco años tras una barra
Te dieron un máster en humanidad,
Viste pasar amores y derrotas,
Mentiras, traiciones y lealtad.
Y en casa acabamos acostumbrándonos
A preguntarte antes de decidir,
Porque tenías esa extraña puntería
Para ver lo que aún no estaba allí.
Un consejo tuyo podía molestarnos…
Y seis meses después:
“tenía razón”.
Genio y figura,
Así eras tú,
Con esa forma de mirar el mundo
Desde un lugar con un poco más de luz.
Genio y figura,
Sentido común
Del que, curiosamente,
Es el menos común.
Pintabas lo que no escribías,
Dejabas parte de ti sobre el mantel,
En paisajes, luces y figuras
Que hoy nos siguen hablando sin saber.
Quizá la vida no te dio el camino
Que una mente como aquella pudo andar,
Pero nadie pudo quitarte el talento
Ni esa manera tuya de imaginar.
Y luego estaba tu especialidad:
Reírte.
De los problemas.
De nosotros.
De ti.
Encontrarle un agujero al drama
Por donde pudiera entrar algo de aire.
Hacer una broma
Justo cuando nadie sabía
Si estaba permitido reír.
Recordarnos
Que mientras hubiera vida
Todavía quedaba algo que celebrar.
Genio y figura,
Hasta el final,
Con esa inteligencia indomable
Y aquellas ganas tuyas de bromear.
Fuiste consejo,
Fuiste refugio,
Fuiste el que sabía mirar.
Y dejaste tantos pedazos tuyos
Que es difícil saber dónde acabas ya:
En un cuadro,
En una frase,
En nuestra forma de pensar.
Y ahora tus cuadros siguen en las paredes,
Tus bromas siguen apareciendo al hablar,
Así que no voy a decirte adiós.
Tú, que siempre veías
Un poco más allá que los demás,
Seguro que ya sabías
Que al final del camino
Volveríamos a estar juntos.